En estos días en los que la ciudad de Madrid se ha visto afectada por la tormenta Filomena y la posterior ola de frío, cientos de personas encuentran un plato de comida caliente en los comedores sociales de la ONG Remar. Durante el pasado fin de semana, España ha vivido un temporal histórico de nieve que, como hemos visto, ha bloqueado la ciudad de Madrid y otras capitales de provincia y ha dejado un manto helado cubriendo medio territorio de la península. Tras esta insólita nevada ha llegado una ola de frío que ha marcado temperaturas mínimas de -10° en Madrid, algo que no sucedía desde hace décadas.

Y como siempre, quienes tienen menos recursos económicos, son quienes más sufren las consecuencias, al tener menos posibilidades de calentar sus casas o de adquirir lo necesario para protegerse del frío. En medio de esta ola de frío, hay muchas personas pasando necesidad.

Pero a pesar de las dificultades en la movilidad, y a pesar del frío y la nieve, los voluntarios de la ONG Remar han trabajado con esfuerzo para poder abrir los comedores sociales de Madrid, y así poder atender y ofrecer un plato de comida caliente a los cientos de personas que se acercan hasta ellos, personas en situación de calle y/o en situación de vulnerabilidad.

Son muchas las familias que pueden comer cada día gracias a estos comedores sociales, y por ello, porque conocemos la necesidad, los voluntarios de Remar se han puesto en marcha cuanto antes, siempre con corazones generosos y solidarios.

Son muchos los voluntarios que se esfuerzan, que se movilizan en favor de los demás, que reparten su pan con el hambriento, que ven la necesidad y no se quedan quietos.

“Jesús dijo: El Rey les contestará: “Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de estos hermanos míos más pequeños, por mí mismo lo hicieron.” - Mateo 25:40