El proyecto se describe como el conjunto de actuaciones llevadas a cabo con población inmigrante en situación de exclusión social grave con el objetivo de poder apoyar el proceso de resocialización mediante el conjunto de acciones multitarea, tanto en cobertura de necesidades básicas en calle como la derivación a recursos especializados, de acogida, formación etc.

El proyecto interviene desde diferentes espacios y por tanto realidades sociales: Primeramente, en puntos calientes y marginales donde trabajamos con personas “sin hogarismo” y también las que por situaciones-problema temporales, o específicos deciden voluntariamente acceder a recursos de atención especializada y con un seguimiento continuado.

El programa dispone de 10 plazas de acogida para mujeres y 30 plazas para hombres inmigrantes que se encuentren en una situación muy grave o que son derivados de los servicios sociales, así como 20 plazas para familias con hijos. Por tanto, el programa consta de: Un centro de referencia polivalente desde donde se presta atención social, jurídica y pisos de acogida para inmigrantes.

El programa ha venido enfocándose en una problemática que a raíz de los sucesos acontecidos en nuestro país y fuera de él, ha afectado la sensibilidad de la población y ha generado prejuicios y olas de xenofobia e intolerancia hacía la población inmigrante. Y es que el programa además incorpora campañas y actividades dirigidas a trabajar con la comunidad en donde tenemos los recursos o actividades, de manera tal que el impacto no genere problemas en la integración tanto de la población inmigrante como de la receptora.

Este programa se ejecuta desde julio de 2018 hasta finalizarlo el 31 de diciembre de 2020.


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