REMAR no puede permanecer impasible ante el hambre que existe en algunos países caracterizados por la miseria y extrema pobreza y a través de Comedores Sociales brinda asistencia alimentaria a las personas más desfavorecidas de la sociedad: Ancianos, niños, presos, etc...

En Burkina Faso el hambre y la miseria se convierten en los peores enemigos de los habitantes. Así que se construyeron comedores sociales en los lugares donde más se necesitaban. Se da de comer diariamente a ancianos, mujeres y niños de la calle que acuden a ellos. Sin embargo, es a los niños quienes la Asociación presta mayor atención. Países como Perú o Ecuador, ven correr por las calles diariamente a niños desnutridos que no tienen un trozo de pan con el que comer; familias enteras tienen que salir a la calle a practicar la mendicidad para poder subsistir día a día.

 

                                                                 

Muchos de esos niños se ven obligados a introducirse en la delincuencia debido a las circunstancias para poder llevar algún alimento a su casa. Por esta razón, la labor que realizamos a través de comedores, ayuda a estos colectivos, siendo un canal de prevención de males mayores.

REMAR reparte DIARIAMENTE más de 10.000 platos solidarios para personas indigentes, niños de las calles, madres solteras, enfermos, presos, etc...