Obtener más recursos financieros para que la ayuda llegue a más población infantil.

Construir un puente de contacto, padrino-ahijado, que traspase la distancia y que refuerce el amor y autoestima de ambos.

Proporcionar a estos niños la base para su futura autonomía sin desarraigarlos de su cultura, ya que gracias al apoyo financiero, material y moral los niños pueden iniciar sus estudios, mejorar su alimentación y recibir asistencia sanitaria dentro de su propio pueblo.