Para llevar a cabo este programa se cuenta con el trabajo conjunto de los voluntarios en cada país donde tenemos casas-hogares para niños y el personal de Remar España dedicado a P.A.N. Todos los niños que tenemos para apadrinar, son niños que viven en los hogares de acogida que Remar tiene en los diferentes países donde opera. En estos hogares ingresan niños abandonados, hijos de madres solteras, enfermos, huérfanos y niños que preventivamente deben vivir separados de sus padres por circunstancias de excepcional emergencia. Muchos de estos hogares son conducidos por matrimonios que gracias a su vida de renuncia pueden conseguir un ambiente familiar para los más desamparados.

Matrimonios o monitores responsables que puedan albergar en el seno de sus hogares a los niños que ingresan, dándoles el apoyo necesario para suplir las carencias emotivas y afectivas, que arrastran por su situación de indefensión. Una vez ubicado el menor y mediante un seguimiento personalizado se intenta integrar al niño en el plano educativo, si la edad lo permite, y en los restantes programas de centro.