La ONG REMAR ha celebrado el XXXI CONGRESO DE REMAR INTERNACIONAL con el lema “CONSOLACIÓN”, los días 10, 11 y 12 de septiembre, en Coslada, Madrid.

La ONG REMAR ha celebrado el XXXI CONGRESO DE REMAR INTERNACIONAL con el lema “CONSOLACIÓN”, los días 10, 11 y 12 de septiembre, en Coslada, Madrid, con todos los protocolos y medidas de seguridad COVID-19, en donde pastores, siervos, hermanos, amigos, socios, colaboradores, misioneros, voluntarios y personas invitadas, han sido participes de esta gran celebración. En la Inauguración de este congreso hemos contado con la participación de Don Alexander García, Vice Cónsul de El Salvador y de Don Frank Alvarez, Vice Cónsul de la República Dominicana, a quienes por este medio damos un agradecimiento especial por apoyarnos y honrarnos con su asistencia.

Durante los tres días de congreso hemos tenido tiempos de alabanza y adoración, testimonios, videos en los que se ha proyectado el trabajo realizado en algunos de los muchos países en los que la ONG REMAR actúa y un breve resumen de todo el apoyo que hemos brindado en la Emergencia COVID-19 en España y alrededor del mundo. Así también hemos contado con la predicación de la palabra de Dios a través de varios Pastores de las Iglesias Cuerpo de Cristo, de quienes hemos recibido palabras de edificación, consolación, bendición y aliento, y también hemos tenido la participación de nuestro Pastor Miguel Díez, Presidente de ONG REMAR y de las Iglesias Cuerpo de Cristo.

En medio de una sociedad donde estamos viviendo tiempos de tanto dolor, incertidumbre y angustia, Dios nos está llamando a ser instrumentos de Consolación, llevando palabras de consuelo, de aliento, de esperanza y de amor a quienes más lo necesitan, porque con la misma consolación que hemos sido consolados, debemos consolar a otros y esto solamente podemos hacerlo mediante el Espíritu Santo que mora en nosotros y que hace la obra transformadora en cada corazón. Estamos agradecidos con Dios y muy contentos de haber formado parte de esta gran fiesta de nuestro ministerio, después de dos años en los que no habíamos podido reunirnos debido a la pandemia, pero que siguiendo todos los protocolos y todas las medidas de seguridad, ha sido posible y hemos disfrutado de la bendición y la alegría de la comunión entre hermanos.

Recordemos que “No hay mayor consolación para el hombre que el perdón de Dios”. Miguel Díez