Uno de los programas que desarrolla Remar se llama Ángeles de la noche.

Los voluntarios de Remar, durante los días más fríos y húmedos del invierno, salen por la tarde y noche para compartir un tiempo con las personas que viven en la calle.

Caminando por las ciudades se encuentran personas durmiendo en las calles, tapados únicamente con mantas húmedas. Los voluntarios de Remar como buenos samaritanos, movidos por la compasión y el amor de Dios hacia los necesitados, les ofrecen comida caliente y mantas secas y ropa de abrigo, y lo que es más importante, les ofrecen la posibilidad de un cambio de vida, y un mensaje de esperanza.

Remar tiene sus puertas abiertas todos los días del año, para atender y recoger a todos aquellos que llamen a la puerta con necesidad.

“Y los escribas y los fariseos murmuraban contra los discípulos, diciendo: ¿Por qué coméis y bebéis con publicanos y pecadores? Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento” - Lucas 5:30-32