Ángeles de la Noche” que cada semana opera en diversas ciudades de España con el fin de llevar alimentos, palabras de Dios y de aliento a personas que viven en las calles a causa de problemas de adicciones, indigencia y diversas circunstancias que les han llevado hasta allí.

“Noche fría, la temperatura desciende a las once de la noche, hemos cambiado de año pero todo sigue siendo igual. Repartimos muchos roscones de reyes, yogures y pastas. Una mujer gitana, joven, embarazada con tres chavorrillos más saliendo de una chabola...le hemos dejado unas cajas de pastas de almendras y rosquillas, algo para cenar y para el desayuno; al menos el de mañana” Como este podrían contarse muchos relatos e historias que los voluntarios de la ONG REMAR viven a través del programa “Ángeles de la Noche” que cada semana opera en diversas ciudades de España con el fin de llevar alimentos, palabras de Dios y de aliento a personas que viven en las calles a causa de problemas de adicciones, indigencia y diversas circunstancias que les han llevado hasta allí.

Los “Ángeles de la Noche” es un programa que se puso en marcha desde las primeras casas de acogida, cuando los fundadores y primeros voluntarios de REMAR se desplazaban a áreas difíciles donde la población era mayormente personas adictas a las drogas y alcohol, personas indigentes, excluidas de la sociedad y tras brindarles una bebida caliente, algo para comer y ropa, se les hacía la propuesta de ingreso completamente gratuito a los Hogares de acogida y brindando la oportunidad de dejar la vida que estaban viviendo.

Hoy 36 años después los voluntarios de la ONG REMAR continúan haciendo este trabajo de amor y solidaridad, siendo Ángeles de la Noche, acercándose al más necesitado, a aquellos que nadie quiere acercarse, compartiendo una palabra de vida y esperanza, ofreciendo un hogar y un cambio de vida a quien quiera tomar el reto de abandonar su vieja manera de vivir.
Ángeles de la Noche trabaja en muchas ciudades de España para llegar hasta todas esas personas que al caer la tarde, se reúnen en plazas, parques, estaciones de autobuses y espacios abiertos para buscar un lugar donde refugiarse y pasar la noche, personas sin techo y sin un hogar, hombres y mujeres con graves problemas de drogas y alcohol, enfrentando las diferentes estaciones del año frío, calor, lluvia y toda clase de peligros que la noche envuelve.

Los Ángeles de la Noche, siguen llevando bebidas calientes y alimentos, pero sobre todo una palabra de fe y de esperanza, una puerta abierta hacia el cambio, una oportunidad al camino de la restauración y transformación de vidas, haciendo una labor de amor, compasión, fe, misericordia, paciencia y solidaridad, cumpliendo el llamado que Jesús nos hizo:

“Dar buenas nuevas a los pobres, sanar a los quebrantados de corazón, pregonar libertad a los cautivos, vista a los ciegos, poner en libertad a los oprimidos.”
Lucas 4:18